Cuando los dos cónyuges están de acuerdo en lo esencial, el divorcio amistoso es con diferencia el camino más sencillo. Así se tramita, paso a paso.
Paso 1: redactar el convenio regulador. Es el documento central del procedimiento. En él se pactan la custodia y el régimen de visitas si hay hijos, la pensión de alimentos, el aquí uso de la vivienda familiar, la posible pensión compensatoria y la liquidación del régimen económico. Un convenio vago o incompleto es la causa más habitual de pleitos posteriores.
2. La documentación. Hacen falta el certificado de matrimonio, los de nacimiento de los hijos y el padrón, junto con la información sobre ingresos, vivienda y patrimonio que respalde lo pactado.
3. La demanda conjunta. Se presenta una sola demanda firmada por ambos cónyuges, o por uno con el consentimiento del otro, junto con el convenio. Es posible que un mismo abogado y un mismo procurador representen a los dos, lo que abarata el proceso.
4. La ratificación. Los dos acuden al juzgado y confirman, cada uno por separado, que quieren divorciarse en esos términos. Cuando hay menores, interviene el Ministerio Fiscal para comprobar que el convenio les protege.
5. La sentencia. Si el convenio es correcto, el juez lo aprueba en sentencia, y el divorcio se anota en el Registro Civil.
La alternativa notarial. Si no hay hijos menores ni hijos mayores con medidas de apoyo judiciales, el divorcio de mutuo acuerdo puede formalizarse ante notario, con intervención obligatoria de letrado. Es la vía más ágil de todas.
Los tiempos varían según el juzgado y la vía elegida. Lo que sí se puede controlar es la calidad del convenio: en eso se juega casi todo.